Sóller y su valle: naranjos, tranvía de madera y sendas aromáticas
El tren de Sóller, con vagones de época, parece nacido para los recuerdos. Al bajar, rutas entre naranjos y olivares invitan a caminar oliendo azahar. Evita las horas de más calor y lleva agua suficiente. Una señora mayor nos señaló un molino centenario mientras el tranvía tintineaba. Al final, un granizado de limón repuso sonrisas. Comparte tu mejor combinación de horarios para enlazar valle, miradores y vuelta.